En nuestro último número, el más extenso del año, hasta el momento, consta de 21 artículos que abarcan más de 5.100 vinos, un total de 9 países y 18 de las mayores regiones vitivinìcolas del mundo.( nuestras catas se han superado así mismas ).

Luis Gutiérrez ha vuelto a establecer otro nuevo reto al haber catado más de 350 vinos en su último reportaje de la D.O. Ribera del Duero donde ha descubierto nuevos proyectos y firmas renovadas hacia un nuevo estilo en busca de los vinos de terruño.

PÉREZ PASCUAS GRAN SELECCIÓN 2012                                                                               96 PUNTOS

Incluso más elegante y con más matices, el Pérez Pascuas Gran Selección 2012 es un vino monumental, memorable, todavía joven y lleno de vida, un poco cerrado en nariz pero capaz de mostrar una perfecta armonía en paladar, con maravillosos taninos perfectamente pulidos. Es sorprendente. Es puro Tempranillo de vides de 83 años, con un rendimiento por hectárea de 18 hectólitros, sin embargo no es demasiado concentrado o tánico, se ha pulido durante 26 meses en barricas de roble francés. En marzo de 2015 fueron embotelladas 6.270 botellas. Está listo para beber ahora o guardar durante una década.

EL PEDROSAL RESERVA 2005                                                                                              95+ PUNTOS

Este vino ha sido una de mis grandes sorpresas en la Ribera del Duero, un nuevo Tempranillo elaborado por la familia Pérez Pascuas procedente de un viñedo de 69 años de edad. En un primer momento dicho vino estaba pensado para formar parte de la partida de Gran Reserva 2005 que fue guardado y embotellado mucho más tarde. Expresa a la perfección la variedad de uva, el lugar y el año, con una nariz compleja llena de notas de hojas de té, cueros delicados, tierra y polvo de ladrillo. La etiqueta en algún sentido me recuerda  a las de López de Heredia en Rioja,  y en cierto modo, hasta el propio vino. Es un vino elegante y refinado en ese estilo rústico del que es capaz la Ribera del Duero. Presenta un nivel alcohólico moderado y muy buena acidez. Es un vino monumental que podría envejecer durante 25 años. Es diferente al resto de vinos elaborados por la familia Pérez Pascuas. Destinado, en principio, para el mercado norteamericano. Con este 2005, los hermanos Pérez Pascuas empiezan con una gran explosión. Un gran vino de guarda. Un vino para no dejar escapar.

VIÑA PEDROSA GRAN RESERVA 2012                                                                                   94 PUNTOS

La familia Pérez Pascuas habla del año 2012 como un año fresco, lo cual es sorprendente. Fue un año extremadamente seco con tendencia a producir vinos muy concentrados, pero no aquí, donde el Viña Pedrosa Gran Reserva 2012 es un magnífico ejemplo de como una viticultura maravillosa puede conseguir uvas equilibradas y ,por lo tanto, vinos equilibrados. En su elaboración fue utilizado un 10% de Cabernet  Sauvignon. Su maduración en barrica es de 24 meses y presenta un grado alcohólico moderado, 14%. Largo en boca y de gran intensidad. Fue embotellado en enero de 2015. La partida consta de 6.950 botellas.

VIÑA PEDROSA RESERVA FINCA LA NAVILLA  2015                                                          94 PUNTOS

Hay un toque de mucha más frescura en este vino que en el reserva clásico de la misma añada. En todos los vinos se emplean levaduras propias. Ha madurado durante 20 meses en barrica. Es limpio, franco, perfumado elegante y expresivo, con gran equilibrio y frescura, no muestra ningún exceso de una añada cálida. Larga vida en botella. Un total de 29.989 botellas. Fue embotellado en septiembre de 2017.

VIÑA PEDROSA RESERVA 2014                                                                                             94 PUNTOS

Mi mes 16 dentro del ciclo de catas significa que alguna vez tengo que catar el mismo vino de añadas seguidas para poder valorarlo, lo cual es una magnífica oportunidad para comparar. Éste es el caso del 2015 y el 2014 en el Viña Pedrosa Reserva. La cosecha del 2014 fue casi perfecta, año clásico, con buena maduración, y contando con la ventaja de haber permanecido un años más en botella mostrando mayor complejidad aromática. La cosecha del 2014 es más expresiva y abierta y el equilibrio muestra un toque más fresco que el 2015. Presenta una combinación potente de especias, tierra, fruta, hierbas y tinta y un paladar impecable con taninos elegantes y un maravilloso equilibrio. De nuevo, un reserva de libro. Un total de 69.960 botellas producidas. Fue embotellado en enero de 2017.

 

VIÑA PEDROSA RESERVA 2015                                                                                               93 PUNTOS

Incluso en líneas generales cuando el año 2015 fue más cálido y maduro, la familia Pérez Pascuas trabajó con bajos rendimientos de uva por hectárea, y su Viña Pedrosa Reserva 2015 no muestra ningún síntoma de cosecha calurosa. Por ejemplo el tostado y las notas ahumadas de las barricas están un poco más marcadas, pero el paladar muestra el equilibrio y la moderación que hacen famoso a este vino. Los taninos son ultrafinos y presenta un magnífico equilibrio con esa elegante rusticidad que caracteriza a los vinos de esta bodega. Un total de 69.980 botellas producidas. Fue embotellado en enero de 2018.

 

 

VIÑA PEDROSA CRIANZA 2016                                                                                              92+ PUNTOS

Han sido elaboradas un total de 200.000 botellas, lo que representa la mitad de la producción de la bodega. Este vino representa la cosecha perfecta. Recolectaron uvas perfectas en las fechas de vendimia de antaño. Presenta un perfil clásico, con notas ahumadas y especiadas de la barrica, muy  bien integradas con la fruta y sin ningún tipo de exceso. Se trata del típico crianza que caracteriza a la Ribera del Duero. Elegante, equilibrado, potente y armonioso.

 

EL PEDROSAL 2016 (CEPA GAVILÁN 2016)                                                                         91+ PUNTOS

Un vino de libro, procedente de una cosecha fresca que encaja perfectamente con la filosofía de la casa y su gusto por vendimiar pronto para mantener una buena acidez; lo que le hace ser fresco y contar con una vida larga. Sin embargo en el 2016, la vendimia empezó más tarde puesto que las uvas maduraron lentamente y se consiguió una maduración perfecta. Este vino representa el equilibrio entre  maduración y frescura,  potencia y elegancia, con un toque especiado de la barrica para nada intrusivo. Frescura envidiable, una de las mejores añadas para un vino de estas características. Un total de 180.000 botellas elaboradas. Fue embotellado en enero de 2018.

untitled

“EL VINO SÓLO SE DISFRUTA CON MODERACIÓN” wim Facebook twitter instagram youtube linkedin