Vendimia 2014: La cosecha generosa

Vendimia 2014: La cosecha generosa

 

Finalizadas ya las fermentaciones de los vinos correspondientes a la cosecha 2014 ha llegado el momento de realizar las primeras valoraciones objetivas.

Los viticultores, bodegueros y enólogos nos hemos “enfrentado” a una cosecha distinta, especial, atípica, sin parangón, y con muy diferentes connotaciones a otras muchas que la han precedido.

En el viñedo, desde el momento del cuajado, se apreciaba que podría tratarse de una añada de elevada producción, como finalmente así ha sucedido. La solución pasaba por realizar uno o dos aclareos de racimos en los momentos más oportunos para controlar la producción y conseguir la máxima calidad. Los que no hicieron este trabajo, el más difícil y doloroso, como afirma mi padre, Benjamín Pérez, no llegarán a alcanzar la excelencia. Se trata de sacrificar cantidad para ganar en calidad. En esta situación la supresión de, al menos, un 30 % de la producción fue la práctica cultural más acertada y, al final, la más determinante.

Otro de los factores que más influye en calidad final del vino es la fecha de la vendimia. Si lo que buscamos es madurez, frescura, equilibrio y, sobre todo, estado sanitario perfecto no podemos dudar ni equivocarnos en esta importante decisión. Y tenemos que acertar, sí o sí. Un error en esta cuestión se paga muy caro, por la irreversibilidad del proceso. No podemos permitirnos un fallo en este punto por dejadez o desconocimiento ya que supone poner en riesgo muchos kilos de uva que ya han llegado a la madurez fenólica. Este año ha evidenciado las virtudes y las carencias de los viticultores, bodegueros y enólogos. Unos han acertado pero otros, por determinadas circunstancias, no han sido tan certeros y han visto con sus propios ojos cómo sus uvas se quedaban en la viña por exceso de producción o por problemas de botritis.

Me atrevo a afirmar, desde la más absoluta convicción, que esta cosecha ha sido la vendimia de la experiencia, de la intuición, de la pericia, del sentido común, de la objetividad,…de la profesionalidad. En las fermentaciones y la gestión en general en el trabajo diario de bodega hemos tenido que utilizar todo nuestro talento y “savoir faire” para manejar esta cosecha tan generosa en cantidad y calidad.

Cuando un profesional se ve superado por la situación y “echa mano” de la improvisación para la solución de los problemas que le “llueven”  durante la elaboración del vino los resultados pueden ser catastróficos. Soy de la opinión que la vendimia y los trabajos de vinificación en bodega hay que prepararlos, desde todos los campos, con mucha antelación para no tener sorpresas ni sobresaltos en el día a día.

Finalmente el gran trabajo, bien gestionado, tiene su recompensa. Desde mi punto de vista, como enólogo y director técnico de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas (Viña Pedrosa) estoy tremendamente satisfecho por los vinos obtenidos. Es muy reconfortante saber que el esfuerzo realizado, las noches de desvelo y la autoexigencia de todo el equipo de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas (Viña Pedrosa) ha valido la pena.

El aroma tan especial que he apreciado en los descubes y la cata de los primeros vinos me hace sentir muy reconfortado y tremendamente satisfecho con esta gran cosecha que acaba de nacer. Saldrán vinos de nuestra bodega con gran personalidad, muy bien estructurados, perfectamente equilibrados y dotados de una gran complejidad y elegancia. A nivel personal ésta ha sido mi vendimia nº 25 dirigiendo las elaboraciones en Viña Pedrosa pero las vibraciones que experimenté, las sensaciones que tuve y la tensión que sentí con la primera entrada de uva el 27 de septiembre de 2014 fueron muy similares a las que tuve en el año 1.989.

Siempre hay que estar en alerta y, en la medida de lo posible, seguir mejorando.

 

José Manuel Pérez Ovejas

Enólogo

Bodegas Hnos. Pérez Pascuas, Viña Pedrosa                 Octubre 2014

“EL VINO SÓLO SE DISFRUTA CON MODERACIÓN” wim Facebook twitter instagram youtube linkedin